Descripción
Cada coreografía es una historia que se desarrolla en un momento y contexto en particular. Comprende un inicio o introducción, un desarrollo o nudo y un desenlace final.
Cuando nos disponemos a crear una coreografía debemos tener en claro: qué queremos contar y cómo queremos mostrarlo.
La música elegida es fundamental para poder llegar a quienes estén presentes, ya sean jueces, espectadores y/o pares (instructores y bailarines). En nuestro caso: personas que practiquen la actividad.





